Hace unos días fuimos de excursión a Benalmádena para hacer dos actividades: patinaje sobre hielo y aerobox. Fue un día bastante diferente a lo normal del instituto, de esos que se disfrutan porque sales de la rutina, haces deporte y estás con los compañeros en otro ambiente.
La pista de hielo fue, sin duda, lo mejor del día. Desde que entramos ya se notaba: mucha emoción, risas y también un poco de nervios porque no es algo que se haga todos los días. Al principio el hielo impone bastante, y se notaba porque había bastante gente que iba con cuidado, agarrándose a la barandilla o avanzando muy despacio. También hubo más de una caída, pero eso fue justo lo que hizo que todo fuera más divertido.
Había personas que ya sabían patinar, así que se veía bastante diferencia de niveles. Mientras unos iban poco a poco intentando mantener el equilibrio, otros ya se movían con más soltura por la pista, girando o deslizándose con más confianza. Eso hizo que la actividad fuera más entretenida de ver y de vivir, porque había un poco de todo.
Lo mejor era que, aunque al principio costaba, poco a poco se iba perdiendo el miedo y empezabas a cogerle el truco. Esa sensación de ir avanzando sin caerte y cada vez con más seguridad es lo que hace que el patinaje enganche tanto. Además, el buen rollo entre todos ayudaba muchísimo a que fuera una experiencia muy divertida.
Después tocó aerobox, que fue un cambio total. Era una actividad más intensa, con movimientos tipo boxeo siguiendo una coreografía al ritmo de la música. Al principio costaba bastante coordinarse porque era rápido y había que estar muy atentos/as, pero conforme avanzaba la sesión se iba pillando mejor.
Fue una actividad bastante cañera, de esas que te dejan cansado al final, pero que a la vez son entretenidas porque no paras de moverte. Además, la música y el ambiente hacían que se pasara más rápido de lo que parecía.
En general, fue una excursión muy completa, sobre todo porque mezclaba deporte, diversión y convivencia. Este tipo de actividades se agradecen mucho porque hacen que el día sea distinto y se disfrute más que una jornada normal de clase.
Y para terminar, hay que agradecer al departamento de Educación Física por organizar esta excursión porque estuvo muy bien planteada y se notó que estaba pensada para que lo pasáramos bien y probáramos cosas diferentes.
En resumen: un día muy guay, con el patinaje sobre hielo como la actividad estrella sin lugar a dudas.



