Entrevista a María Gámez, enfermera especialista en adicciones: «No hay una forma sana de fumar, y esa es la idea que tenemos que manejar»

por | 30, May, 2026 | Entrevista | 0 Comentarios

El 31 de mayo es el Día Mundial sin Tabaco y, con motivo de esta jornada, en La Voz del Concha Méndez Cuesta hemos tenido la suerte de entrevistar a María Gámez, nuestra enfermera de referencia. Con ella hemos charlado sobre el tabaco, pero también sobre el peligro de los vaper y los llamados snus.

P. Como enfermera de referencia, ¿en qué consiste exactamente tu trabajo, María?

R. Bueno, pues yo soy enfermera y trabajo en el Centro de Salud de La Carihuela. Desde hace tres años vengo desempeñando labores de enfermera referente de centro educativo. Es un papel nuevo en el que nosotros hacemos promoción de la salud, control de brotes, que apareció en la pandemia dentro de los centros educativos, y también llevamos campañas de vacunación y algunos protocolos en colaboración con los centros. Esa es la labor que venimos desempeñando; el 80% es promoción de la salud.

P. En relación con el Día Mundial sin Tabaco, la primera pregunta que nos gustaría hacerte es si has fumado alguna vez o si tienes algún familiar cercano que fume.

R. La pregunta del millón. Yo, antes de ser la enfermera referente escolar, era la enfermera del tabaco; he sido la enfermera del tabaco de Torremolinos hasta febrero de este año. Y esa pregunta no la he respondido nunca. No, no he fumado nunca. No sé fumar, no me gusta. Y en mi entorno cercano, a día de hoy, no fuma prácticamente nadie. Mi padre dice que fumó, pero yo nunca lo vi. Me quedan muy pocos familiares fumando, un sobrino y una sobrina. Desde aquí les digo: Patry, Aaron, voy a por vosotros, sois los que quedáis. Tengo que conseguir que también lo dejéis.

P. Hablando de los jóvenes, sobre todo del vaper y el tabaco, ¿en qué se diferencian? ¿Cuál es la principal diferencia o cuál es «peor» o «mejor» dentro de que ambos son malos?

R. Bueno, pues esta es una trampa mortal. El tabaco y el vaper en realidad son dos caras de una misma moneda. Son dos productos que tienen nicotina y, por tanto, son muy adictivos. Ambos tienen múltiples sustancias tóxicas: tanto en el aerosol del vaper como en el humo del tabaco hay muchos tóxicos. Este es un juego al que juega la industria del tabaco. Cuando hacemos ese tipo de comparaciones, en realidad le estamos haciendo publicidad al producto porque en la comparación hay uno que sale con ventaja. La idea que nos tenemos que llevar es que no hay una forma sana de fumar, y esa es la idea que tenemos que manejar todo el rato. El vaper tiene mucho disfraz, pero no es sano. Ese es mi mensaje para vosotros.

El tabaco y el vaper son, en realidad, dos caras de una misma moneda. Son dos productos muy adictivos con múltiples sustancias tóxicas.

P. Y hablando de diferencias, ¿qué opinas de las diferencias entre el tabaco de liar y el manufacturado (el que ya viene en cajetilla)?

R. Bueno, esto es más de lo mismo, lo que pasa es que es un debate un poco más antiguo; el vaper es más moderno. Antes del vaper hubo una época con esa comparación. En realidad, ambos son tabaco: contienen nicotina, se inhala humo y se introduce una gran cantidad de sustancias tóxicas en el cuerpo. Algunas personas piensan que el de liar es más «natural» o más barato, y buscan excusas para continuar fumando en vez de dejarlo. Es importante evitar las comparaciones; al final siempre estamos hablando de lo mismo: nicotina y sustancias tóxicas.

P. ¿Qué peligro tiene ser un fumador pasivo?

R. Ser fumador pasivo tiene peligro, claro que sí. En el humo del tabaco hay más de 7000 sustancias, de las cuales 200 son tóxicas y 70 altamente cancerígenas. Cuando inhalas el humo de otro fumador, estás inhalando todas esas sustancias. No te provoca adicción, pero te puede provocar todos los problemas pulmonares y de cáncer, a un nivel muy elevado. Por eso está prohibido fumar dentro de centros educativos, centros de salud o espacios cerrados. Dentro de las casas en España no está prohibido, pero todos deberíamos sacar el tabaco y el vaper del hogar, porque al final el ambiente de la casa se vuelve tóxico para los que están dentro.

P. María, ¿tú qué crees que es mejor, entre comillas, aunque ambas sean perjudiciales: fumar un puro o un cigarro?

R. Fijaros lo que hace la industria del tabaco con nosotros: saca muchos productos al mercado y empieza a lanzar este tipo de mensajes para que el consumidor compare y concluya cuál producto es «mejor» para él. Pero todo el rato te están vendiendo lo mismo: nicotina y sustancias tóxicas. Y se las compramos. Les sale tan bien la jugada que llevan 80 años haciendo esto y continúan. Ahora están con el vaper, con el snus, con las bolsas orales de nicotina, con las cachimbas… Van cambiando el disfraz todo el rato para mantenerte enganchado.

En la industria del tabaco van cambiando el disfraz todo el rato para mantenernos enganchados, pero todo el rato nos están vendiendo lo mismo: sustancias tóxicas.

P. Hablando sobre los diferentes tipos (puro, vaper, tabaco), ¿qué impacto tiene y qué enfermedades podemos llegar a desarrollar? ¿Cuáles son esos signos que nos indican que debemos dejarlo si estamos en esa adicción?

R. Este producto, cuanto antes lo dejes, mejor. Es mucho mejor dejarlo antes de sentirte muy enganchado o de sentir ansiedad por fumar o vapear. Mucho mejor no empezar. Esos síntomas de necesitar vapear o fumar, de ponerse nervioso si no se puede salir a hacerlo, son los signos de la adicción que produce la nicotina. El impacto en la salud es brutal. El tabaco está relacionado con más de 30 enfermedades. Diariamente mueren en España entre 150 y 155 personas por enfermedades derivadas del tabaco. No hay nada que produzca esto. De esto solo se habla en el mes de mayo por el Día Mundial sin Tabaco, pero esas personas mueren todos los días. Yo siempre digo lo mismo: si todos los días se estrellase un avión con 150 pasajeros, ¿cogeríais un avión? Pues ahí lo tenéis. Además, el vaper produce muchísima inflamación en el pulmón, generando enfermedades como la neumonía lipoidea por las sustancias irritantes que contiene, y ya se está relacionando también con el cáncer. Cuando pasen 20 años y la ciencia avance más, veremos que son dos caras de la misma moneda.

P. ¿Y por qué empezaste a dar charlas en los colegios y en los institutos?

R. Yo soy una apasionada de la promoción de la salud, lo he sido siempre, y aquí es donde me siento más realizada. En el fondo, de joven yo quería ser profesora de matemáticas; la vida, que es muy sabia, te va conduciendo al sitio donde tienes que estar. Ahora, en la recta final de mi carrera profesional (tengo 54 años y me quedan unos 11 de trabajo), pienso dedicarme a este tipo de trabajo en los centros educativos. En concreto, al vaper le doy mucha caña porque veo que una cosa que teníamos muy controlada con el tabaco se nos está yendo de las manos. Siento que ni la sociedad ni los adultos os estamos sabiendo proteger. Hay mucha falta de información y concienciación; ver a niños con 11 años vapeando me mata. Esto no pasaba hace unos años, la gente joven ya no fumaba tanto. El vaper ha sido una brecha de seguridad importantísima.

P. De hecho, aquí en el instituto se sabe que hay mucha gente que fuma o vapea, sobre todo por moda. Es una pena que entre nosotros mismos no nos protejamos para evitar que estas adicciones lleguen a nosotros. María, ¿cómo crees que están influyendo estos malos hábitos o adicciones en la salud de los jóvenes de nuestro instituto?

R. No sé si estoy influyendo mucho o no, lo que sí intento es dar asesoramiento, información muy cercana y ofrecer mi ayuda a aquellas personas que estén empezando o que ya estén consumiendo y quieran dejarlo. Si estoy teniendo mucho impacto, el tiempo lo dirá. Me encantaría decirte que sí, pero no quiero ponerme galardones que no me corresponden; prefiero ser sincera. Hago todo lo que puedo, espero que sirva, pero realmente no lo sé.

P. Antes has dicho que hay niños de 11 años empezando con el vaper, algo que me parece muy mal y demuestra también una falta de control por parte de los padres. Te quería preguntar: ¿cómo afecta la nicotina al cerebro de los adolescentes y al desarrollo a partir de esas edades?

R. La nicotina impacta en el cerebro produciendo reacciones químicas atípicas donde se libera dopamina, que es la hormona del placer. Cuando se consume de forma continuada, se terminan provocando cambios estructurales dentro del cerebro y se genera una enfermedad: la adicción. El cerebro se acostumbra a trabajar con nicotina y, si no la tiene, protesta en forma de ansiedad, irritabilidad y muchas ganas de consumir. Esto pasa tanto en niños como en adultos, pero ¿qué ocurre en el cerebro de los más jóvenes? Como es un cerebro que aún se está desarrollando y es muy plástico, los cambios se producen de forma muy rápida y la adicción se establece antes. En los adultos, para desarrollar una adicción física se necesita un consumo diario durante 30 días o más. En los jóvenes no; vemos que desarrollan síntomas de adicción incluso antes de llegar al consumo diario. Por eso hay que evitarlo a toda costa o retrasarlo lo más posible. Como contrapartida positiva: cuando los jóvenes hacen intentos de retirada, también se recuperan muy rápido. Si estáis consumiendo, mi mensaje es que lo dejéis cuanto antes y pidáis ayuda.

En los adolescentes, como es un cerebro que aún se está desarrollando y es muy plástico, los cambios se producen de forma muy rápida y la adicción se establece antes.

P. Hablando de la nicotina y la adicción, las bolsas orales o snus (si está bien dicho), ¿pueden enganchar igual o más que el vaper o el tabaco?

R. Lo del snus original es una bolsa de tabaco que solo se vende en los países nórdicos; aquí en España está totalmente prohibida su venta por ley. Lo que está de moda aquí no es el snus, se llama bolsa oral de nicotina. Contiene nicotina pura, sintética o natural, se coloca en la encía durante unos 20 o 30 minutos y libera la nicotina dentro de la boca, pasando directamente a la sangre y al cerebro. Los estudios nos dicen que se alcanza el mismo nivel de nicotina con una de estas bolsas que con un cigarro, por lo tanto, son igual de adictivos. Además, como muchas de estas bolsas no están bien reguladas, algunas vienen con cantidades realmente disparatadas de nicotina, lo que las hace aún más adictivas que el tabaco convencional. Utilizan el gancho de los sabores, chicle, frutas, para que parezca un producto inofensivo porque no tiene humo, pero de inofensivo no tiene nada: provoca lesiones en las encías, llagas y una adicción tremenda. Yo ya he ayudado a pacientes en el centro de salud a dejar estas bolsas porque venían pidiendo ayuda desesperados, enganchados día y noche.

P. ¿Y cuáles son los efectos que te causa en el cuerpo probar una bolsa de estas tan fuertes si es tu primera vez y nunca antes has consumido nicotina?

R. Se llama «mal de la nicotina» o nicotine sickness, como se conoce también en las redes sociales. Es el efecto que produce una entrada muy rápida y masiva de nicotina en el torrente sanguíneo cuando el cuerpo no está habituado. Provoca mareos, sudoración intensa, palpitaciones e incluso pérdida del conocimiento. Eso a corto plazo. A largo plazo, produce adicción y heridas graves por quemaduras químicas en las encías. Yo he visto encías destrozadas con heridas auténticas por culpa de estas bolsas.

P. Has mencionado las redes sociales. Nos gustaría saber qué papel juegan en el marketing de estos productos y cómo hacen para que lleguen tan rápido a la gente.

R. Es una estrategia publicitaria de la industria del tabaco, que hoy en día está diversificada y vende vaper, tabaco de liar, cachimbas y bolsas por igual; todos pertenecen a los mismos dueños. Ellos saben perfectamente que los jóvenes no ven publicidad convencional, sino que consumen redes sociales. Por eso meten todo ahí para viralizarlo. Las redes se han convertido en plataformas de marketing donde los expertos detectamos los llamados claims de bajo riesgo: discursos donde se habla del producto como «discreto», «sin humo», «sin tabaco» o «con opción sin nicotina». Todo esto genera una falsa sensación de seguridad. Además, lo relacionan con un estilo de vida saludable y utilizan a influencers a los que les pagan mucho dinero para normalizarlo.

Las redes sociales se han convertido en plataformas de marketing donde los expertos detectamos los llamados claims de bajo riesgo: discursos donde se habla del producto como algo inocuo, creando una falsa sensación de seguridad.

P. ¿Y qué opinas de los vapers sin nicotina? ¿Son mejores o igual de malos?

R. El vaper sin nicotina es una estrategia publicitaria. Es una puerta de entrada al consumo. Primero empiezas sin nicotina y luego pasas al vaper con nicotina. Además, el vaper sin nicotina no está bien regulado; muchos productos etiquetados como «cero nicotina», cuando se analizan en el laboratorio, demuestran tener cantidades altas de nicotina de forma oculta. Y aunque realmente no la tuvieran, al vapear sigues inhalando el resto de sustancias tóxicas, saborizantes e irritantes hacia tus pulmones, que no son pocas.

P. María, ¿dónde podemos encontrar ayuda para dejar de fumar o vapear?

R. Para dejar de fumar o vapear, la ayuda está en los centros de salud a través de los médicos y enfermeras de familia. Ellos os pueden derivar a las unidades especializadas de tabaquismo. Aquí en este instituto me tenéis a mí, que tengo la suerte de ser experta en tabaquismo porque coordiné la unidad del Centro de Salud de La Carihuela durante muchos años. He traído todo ese conocimiento aquí para aplicarlo a la cesación del vaper con el programa «Me apunto a no vapear». Pero lo normal para cualquier ciudadano es acudir a su médico de cabecera en el centro de salud, donde existen programas multicomponentes para ayudar a la gente a romper con la adicción a la nicotina.

P. Bueno, María, muchísimas gracias por venir y por ofrecernos toda esta información tan útil. A ver si nuestros oyentes se lo enseñan también a sus padres para que les ayudemos a ellos a dejarlo.

R. Claro que sí, a los adultos también les hace falta. Tenemos un 25% de población fumadora entre los 15 y los 64 años; uno de cada cuatro fuma a diario. Lo que hay que hacer es pararlo. Tenemos que crear una barrera entre todos y frenar el vaper y lo siguiente que viene, que es la bolsa oral de nicotina. Ahí debemos poner los esfuerzos. Muchísimas gracias a vosotras por entrevistarme con tanto cariño, ¡y nos vemos en el siguiente podcast!

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