Los días 5, 6 y 7 de diciembre, la Ópera de Benalmádena acogió un espectáculo musical muy especial y divertido: el K-pop Fever, un evento único pensado para los fans de K-pop Demon Hunters, ya sabes, la película coreana de animación de Netflix de la que todo el mundo habla.
Llegué al recinto sobre las 17:15 de la tarde acompañada por mi padre. Tras recoger las entradas en la taquilla, nos dirigimos a nuestros asientos, que estaban en la última fila. Al ser un evento al aire libre, hacía algo de viento, pero no resultaba incómodo y disfrutamos muy bien del espectáculo.
El ambiente era muy agradable. Había muchos niños y niñas disfrutando, algunos incluso disfrazados de Rumi, el personaje de pelo morado con trenza, uno de los favoritos de la película.
El show fue muy completo. Pudimos disfrutar de las coreografías más famosas del género y la puesta en escena era vibrante, llena de luces, colores y mucha energía. Los bailarines y cantantes recrearon los temas más populares del k-pop haciendo cantar y saltar al auditorio.
Durante uno de los momentos de la actuación, varias niñas bajaron a la primera fila gritando “¡Rumi!”, lo que hizo que el público se animara aún más y se escucharon muchos aplausos y risas. Todo el mundo estaba entusiasmado con el show.
Los vestuarios destacaban por su buena calidad y el grupo realizó una actuación muy cuidada. Aunque no soy especialmente fan de la película en la que se basa, debo reconocer que el espectáculo estuvo muy bien y se notaba el esfuerzo y la dedicación de los artistas.
En general, fue una experiencia muy divertida que disfruté mucho. Me gustó ver cómo los artistas conectaban con el público. Sin duda, es un espectáculo que recomendaría para pasar una tarde diferente y divertida en familia.



